Otro año más, que no como cada año, el Centro Lescer lleva a cabo el Camino de Santiago, puede que no hagamos a pie los 632 Kms que nos separan de la provincia gallega (algunos no podemos y muchos carecen de tiempo) y tomemos un avión que nos lleve desde Madrid hasta Coruña, pero la experiencia y sensación es la misma para nosotros, y así lo voy a relatar:
JUEVES 29 DE MAYO DEL 2008
· Cuando te despiertas, ya denotas que se trata de un día diferente al resto, es el día en que comienzas el Camino que termina en la Catedral de Santiago donde Álvaro casi acaba con el suyo propio, pero eso más adelante.
· La sensación de viaje comienza a aparecer en el aeropuerto si es que no lo hizo al preparar la maleta. Los nervios comienzan a florecer en algunas personas que no han montado jamás en un avión, pero yo que si lo había hecho noté al despegar una pequeña sensación de escalofrío a la altura del estómago similar a la que tienes en alguna atracción. Supongo que tendrá alguna explicación científica que desconozco.
· Ya estamos en el hotel, es el Eurostars que tiene (buah a quien le importan las estrellas, el caso era que estaba muy bien adaptado y que había unos desayunos de flipar).
· Mi cena fue con Diego padre e hijo, que al nombrarle varias veces será Dieguito) y otros 6 ó 7 que al no conocer sus nombres no me meteré en vagas descripciones
· Ya son las tantas, una visita me deparaba el día que terminaba. No eran dos chicas (que estaba con mi hermano). Era Borja, un compañero de colegio que logro estar en clase de mi hermano y en la mía, que no veía desde hacía mucho. Luego a dormir, a dormir bien además
VIERNES 30 DE MAYO
· A las 8 de la mañana, te pones en funcionamiento, ¿temprano? Con eso de que estoy con silla, (me había roto el peroné) me canso cero, con lo que duermo realmente poco.
· Son las 9 y bajas a desayunar, todavía no se ha formado la MESA DEFINITIVA, con lo que me lo tomo con mi hermano, Dieguito, y Diego (que más que padre e hijo, parecen hermanos).
· Llegamos a Neda (municipio de la misma A Coruña), allí vemos una iglesia mostrada por un feligrés, pero antes el “busero” se perdió y tardamos más de hora y media. Lo que quedaría demostrado al hacer la vuelta en “sólo” 45 minutos.
· Es la hora de comer, ahora es cuando se forma la MESA DEFINITIVA formada por Juan, Begoña, Diego, Dieguito, Juanjo, Araceli, su hijo Diego (otro Diego) Carlos y yo. La comida es una de las cosas que mejor recuerdo guardo y no como tal, que también (joé, estamos en Galicia), sino que me reía un montón. Buena parte de culpa de que lo pasará tan bien la tiene Diego y es que el tío se reía mucho con cada palabra que decía. Sé que mi forma de hablar puede resultar un tanto cómica así que no pasa nada. También estaba Bea (pero ella entró y salió varias veces y su inclusión resultaba contrapuesta a la idea de mesa definitiva).
· Después de la comida, teníamos un descanso, un descanso del que yo no gocé porque era cuando venía la enfermera Mercedes a pincharme.
· Durante la tarde, nos dimos un paseo por el paseo marítimo, valga la redundancia. No estaba muy lejos del hotel y era bonito.
· Algunos fiesteros salieron de marcha ese día en que yo al acabar de cenar me fui a dormir.
SÁBADO 31 DE MAYO
· Esa mañana me duché, era un rollo el andar duchándose con la férula, pero lo hice más que otra cosa por el pelo, estaba con la férula e imaginaros el jaleo que supone.
· Ese día en el desayuno me sentí como pez en el agua, además estaba ya la mesa formada y no sé, me sentía más cómodo, será por eso que cogí tantas cosas. Unos donuts muy buenos (muy tiernos, pero no tanto como los del día anterior), cereales, tarta de queso y alguna cosa más me tomé.
· Para la comida, se empezaba a oler el lujo que rodeaba el parador de los Reyes Católicos en Santiago de Compostela.
· En torno a las 16:00h aparece Mercedes dispuesta a agujerearme la tripa, el mismo procedimiento que ayer, salvo que ahora, está Dieguito en el cuarto. Parece que odio los pinchazos, pero lo cierto es que estoy acostumbrado y lo hacía bien. Había mucho tiempo libre.
· Asistimos a la misa del peregrino que celebran para nosotros, en la catedral de Santiago. Hacemos a pie la entrada y ponen en marcha el balanceo del botafumeiro. Si te coge el mostrenco aquel te deja en el sitio y casi lo hace, ya que si estiraba el brazo, lo podría tocar. Comprobado. Por eso sólo puedo guardarle agradecimiento a Arancha que fue quien me colocó en semejante posición (se lo agradezco sin ironía, que me gustó mucho).
· Tomamos algo en una terracita muy próxima al hotel. Ya empieza a oler a final.
· La cena fue un lujo ¡pero un lujo! Además aproveché para entregar mi anterior artículo que tuvo éxito, como espero que lo tenga éste, en cualquier caso están los 2 y más cosas en www.itochi.blogspot.com
· Antes de dormir había que salir un poco y eso hice con Dieguito (que estuvo poco), Raquel, Berti, Beatriz, Carlos, Diego y yo. A eso de la 1 o un poco más tarde, aparecieron entre otros Dani, Elisa y Almudena pero sé que había más.
· Luego yo y alguno nos fuimos a dormir.
DOMINGO 1 DE JUNIO
· El viaje ha llegado a su fin, a pesar de acostarme a las 3 y poco, he dormido suficiente, es que como dije en la silla no me canso y blablabla.
· El desayuno es diferente, no peor, de el palo inglés. Al principio era bastante reacio a tomar embutido de desayunar pero en cuanto me tomé la primera rodaja, me pareció que toda mi vida había desayunado eso
· El viaje fue largo (tan largo como 10 horas en bus). Hicimos una parada para comer.
· Hemos llegado, desde luego sienta bien un viaje de estas características, en el que desconectas un poco y ves a la gente en otro ambiente.
· Mención especial a quien/quienes se hayan ocupado de este viaje, por su excelente organización y su genial precio.